Alcachofas de Annalisa

angelitos mejor

Durante todo el invierno me he estado encontrando con alcachofas pero no es hasta ahora que comienzan a llamarme la atención. Quizás sea porque la variedad que más me gusta nace ahora, en primavera; son esas pequeñas, de forma elíptica, de color violeta y que suelen venir en ramillete. En España estamos más acostumbrados a las redondas, verdes y de tamaño considerable pero aconsejo comprar las violetas si la suerte os lleva a encontrarlas (la pelea a la hora de trabajarlas se reduce considerablemente y necesitan menos tiempo de cocción).

alcachofa jardin

El origen de la alcachofa lo encontramos en el norte de Africa y fueron los árabes los que la extendieron por Europa durante la Edad Media. Eso explica que los mayores productores estén en el Mediterráneo (España e Italia), con la excepción de California que lo ha extendido entre sus cultivos y ahora la podemos encontrar con facilidad en el Nuevo Mundo.

Parece que el origen de la palabra alcachofa deriva de una palabra árabe y que viene a decir “lengüeta de la tierra”, en referencia a las hojas de esta hermosa flor.

 piel alcachof

Dicen las lenguas que los griegos y romanos lo consideraron un alimento con alto contenido afrodisiaco, lo que favoreció su utilización en la cocina.

Hasta hace bien poco consideraba la alcachofa una verdura muy complicada y con pocas probabilidades de acabar en el plato con éxito pero el ensayo y error me ha demostrado que con ciertos mimos y cuidados, la alcachofa es la reina entre las verduras.

4alcachofas

Yo la adoro, no sólo porque gracias a la cinarina que contiene, cuida nuestro hígado sino por ese sabor tan rico en matices que va desde lo amargo a lo dulce en un simple bocado. También nos regula el colesterol y su contenido en vitaminas y minerales es bastante alto así que a la par que disfrutamos, haremos algo por nuestra salud.

A la hora de su compra hay que tener cuidado porque su vida una vez cortada no es muy larga. Una alcachofa fresca tiene la piña compacta, las hojas no están ennegrecidas, ni separadas o resecas. Cuando las redonditas se vuelven alargadas y con las hojas interiores mayores que las exteriores, lo mejor es acudir a la opción congeladas.

caja alcachofas

Una vez compradas lo mejor es guardarlas en el cajón de las verduras del frigorífico pero no por mucho tiempo, a los dos días comenzarán a perder su frescura.

Esta receta me la dio una amiga italiana, Annalisa, que es experta en hacer cosas ricas de forma sencilla. Esta receta me cautivó enseguida no sólo por su sencillez sino porque en ella la protagonista es sin duda la alcachofa, sin casi ningún otro sabor que la distraiga.

 

Ingredientes 

Para 4 personas

8 Alcachofas

4 ó 5 ajos

Perejil (2 puñados)

Agua

Preparación

Lavar las alcachofas con abundante agua y una vez lavadas comenzaremos a limpiarlas.

Le cortamos el tercio superior, que suele ser muy duro. Arrancarle unas cuantas capas de las hojas exteriores; cuántas, dependerá de lo duras que las notéis. En esta receta utilicé unas alcachofas a las que apenas tuve que quitarle hojas.

En cuanto al tallo, yo se lo dejo porque su carne es muy rica pero previamente hay que quitar la capa fibrosa del exterior con un pelador de patatas y se cortan en trozos.

Como las vamos a preparar en mitades o en cuartos (dependiendo del tamaño de las alcachofas), se cortan en 2 ó 4, de arriba a abajo, y se le quita la pelusa con una cucharita.

quitando pelusilla

Las alcachofas, en contacto con el aire se ennegrecen, así que hay varios sistemas para evitar que esto ocurra mientras las preparamos. El más común es rociarlas con un poco de limón; también recomiendan ponerlas en remojo con agua y un poco de vinagre o con una cucharada de harina, incluso embadurnarlas con aceite para evitar el contacto con el aire. Casi todas las anteriores tiene algún inconveniente, el más importante, que puede alterar algo el sabor pero hay una que es igualmente efectiva pero más inofensiva, echar en el agua de remojo unos tallos de perejil.

Una vez limpias y preparadas se ponen en una olla (y los trozos de tallo, en su caso), a la que se le habrá echado antes aceite hasta formar una capa. En cuanto al tipo de olla vale cualquiera menos de aluminio, ya que le cambia el aspecto y el sabor. Yo suelo utilizar para este tipo de guiso lento las de fondo pesado, tipo cocotte.

se cortan

No las puse en agua con perejil y ennegrecieron

Se les echa por encima los ajados majados y el perejil y se espolvorea con un poco de sal.

con ajocon perejil

Se le añade agua hasta casi cubrirlas pero sin llegar a hacerlo totalmente.

con agua

Se hacen a fuego medio hasta que se consuma el agua (entre hora y hora y media). La primera media hora mantenerlo tapado y después destaparlo aunque si el agua se evapora muy rápido taparlo de nuevo un rato.

Al final quedará solamente la capita de aceite que le echamos al principio y todo el sabor de la alcachofa.

detalle alcachofa

cocinadas

 

 

Parte de la información que contiene este post proviene de “Las verduras de muchas maneras” Karin Leiz. RBA

 

 

 

 

 

 

 

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