Washington DC. Restaurantes para la primera vez

Starting Washington 529

El arce que filtraba la luz en casa 

Esta será la primera de una serie de entradas dedicadas a Washington DC y van para todos aquellos con los que compartí los 4 maravillosos años que viví allí.

He de confesar que WDC es una ciudad de la tuve que aprender a disfrutar; al principio, el ritmo vertiginoso del que venía no se acompasaba con esa apacibilidad que caracteriza a esta ciudad. WDC es una ciudad para descubrir, nada es obvio ni te “asalta” en los paseos (como puede ser NYC); aquí, todo hay que buscarlo pero siempre se  encuentra lo que se busca y con premio: el descubrimiento casi siempre mejora las expectativas.

WDC es una ciudad difícil de describir porque en ella conviven muchas realidades: por una lado, la ciudad propiamente dicha, en la que viven apenas 600.000 personas, y que a grosso modo está dividida en cuatro zonas. En una de ellas (el north west) se concentra la clase media y acomodada, mayoritariamente blanca. De esta parte podría decir que es verde, reposada, con lugareños sonrientes y hasta naífs; bonita hasta el punto que a ratos parece salida de los decorados de una película.

En la mayor parte de los otros 3 cuartos de la ciudad reina la marginalidad y sus tasas de criminalidad, mortalidad infantil y SIDA no son propias de la primera potencia mundial. En las últimas décadas, el proceso de gentrificación, ha provocado que las clases medias se hayan instalado en algunas de estas zonas, y el consiguiente desplazamiento de la población más pobre a los suburbios.

Y después están los suburbios, en lo que viven más de 5 millones de personas y que responden al “american way of life”. Casas enormes, con jardín, deck y garaje para varios coches y todo ello a un precio moderado, lo que permite que las clases medias vivan en unas condiciones que en Europa estarían reservadas a las clases más adineradas. La descripción de este way of life ha dado maravillosos frutos en la cultura americana; libros como Music por torching  (en español traducido como Música para corazones incendiados) de A.H. Homes, series como Weeds, películas como American Beauty y canciones como Little Boxes de Malvina Reynolds.

WDC es una ciudad muy internacional, no sólo porque es la sede de varias organizaciones internacionales sino porque ha acogido a riadas de inmigrantes buscando una vida mejor. Gracias a ello, en WDC se pueden encontrar restaurantes de casi cualquier nacionalidad. Aquí hablaré de los restaurantes que más disfruté, en unos casos, por su calidad y en otros, por su singularidad.

EEUU tiene una fama inmerecida de que se come mal; EEUU es tan diverso que puedes comer desde autentica bazofia haciéndose pasar por alimento hasta auténticas exquisiteces y todo ello en la misma manzana de cualquier ciudad.

En esta serie de entradas sobre EEUU intentaré romper ese mito y espero que los disfrutéis tanto como yo lo hice.

Hoy os he hablaré de los restaurantes a los que o yo iría si fuera mi primera vez en WDC y a los que yo llevaba siempre a mis visitas.

Dos recomendaciones para los que sea su primera vez en EEUU.

1. Esperar en la entrada a que te atiendan y te asignen una mesa,

2. y dejar entre un 10 y un 20% de propina; las propinas son el grueso del sueldo de los camareros.

 

Old Ebbitt Grill 675 15th ST NW http://www.ebbitt.com/

Restaurante, bar de ostras, bar…. Se encuentra al lado de la Casa Blanca por lo que es estupendo un paseo y después parada en el Old Ebbitt.

old ebbit

El bar (según entras a la izquierda) siempre está animado, muchas veces ocupado por asesores jovencitos de la cercana ala oeste. Tienen muchas cervezas de grifo y otras tantas en botella. Mi favorita era la Yuengling, tostada pero nada amarga y que es la típica cerveza de camionero de esta zona del país. El bar esconde un rincón que para muchos pasa desapercibido; al fondo del bar, a la derecha, hay una pequeña habitación con un gran ventanal. El lugar es estupendo para ir en grupo y hablar a voces sin que los locales te miren asustados.

En el bar también se pueden tomar ostras. He de decir que después de recorrerme la mayoría de bares de ostras de WDC, creo que este es uno de los mejores. La selección es bastante amplia, no es caro (alrededor de 2$ la ostra) y son muy frescas.

Aconsejo que leáis la nota de cata de cada una antes de probarlas. Cada una es todo un mundo. Si os gusta el sabor a mar (briny), elegir las del norte, de aguas muy frías, ya sea la costa este u oeste; son pequeñitas, turgentes, que comienzan en la boca como un petazeta de mar y acaban dejando un regustillo dulce y picante maravilloso. Por cierto, la carta de vinos es bastante buena; a mí, con las ostras, me encantaba el sauvignon blanc de la región de Marlborough, en Nueva Zelanda (si os gusta el Rueda, este no falla).

El restaurante es también estupendo. Además es de los pocos que admite grupos grandes, algo inusual en este país donde es difícil ver grupos de más de 6; todo lo contrario a nuestras riadas españolas. Del Old Ebbit aconsejaría sus hamburguesas, unas de las mejores de la ciudad y es aquí donde se ve una característica básica de todo americano, necesita elegir, no le basta una hamburguesa y que venga como le parezca a la cocina. No, aquí tendréis que elegir entre tipo de queso, como de hecha la carne y otras tantas cosas más… Para los que os guste vuelta y vuelta, mi experiencia es que no basta decir “rare”, yo acababa acudiendo a una palabra, un tanto exagerada pero necesaria, “bloody”.

Por temporadas está de oferta la langosta y realmente vale la pena; por alrededor de $20 te puedes zampar (con mandil) una langosta entera.  Así que aconsejo vivamente que comprobéis si está en la carta.

 

Capital Grille https://www.thecapitalgrille.com/

 capital-grille-washington

Este es otro de mis restaurantes favoritos; es una cadena que tiene restaurantes por todo el país y en WDC hay varios pero yo recomiendo el que está enfrente del Capitolio  (601 Pennsylvania Ave NW). Aquí también se respira ese ambiente político, tan propio de la capital.

Este lugar es algo caro pero siempre se puede encontrar algo que celebrar y darse un homenaje. Para los carnívoros (como yo) este es un paraíso. Lo mejor de aquí es probar su “dry aged beef”, se podría traducir como carne madurada en seco y es un proceso al que someten la carne durante un mes para que esté más tierna y que el sabor sea más concentrado. Hay muchos cortes pero el que te da la alegría es el llamado Tbone, un hueso en forma de T con el solomillo a un lado y el lomo al otro. La versión XL de Tbone (que es la que sirven allí) se llama Porterhouse y era siempre mi elección. Con esta carne las muelas dejan de cumplir su función, la carne se deshace simplemente al contacto de la boca. Una experiencia….

La carta de vinos es impresionante y tienen una sección muy divertida llamada “Interesting Wines” en la que se pueden encontrar vinos muy peculiares. Recuerdo una vez que tomé uno libanés ligeramente ahumado que fue todo un descubrimiento.

 

Meskerem 2434 18th ST NW http://meskeremethiopianrestaurantdc.com/

 meskerem

Con este restaurante cambiamos totalmente de registro, situado en uno de los barrios más animados y multiculturales de la ciudad, Adams Morgan. Os podréis encontrar gente que os diga que es algo inseguro, opinión con la que disiento totalmente.

WDC tiene una colonia etíope inmensa; de hecho la mayoría de los taxistas son de allí y siguen conduciendo como si no hubieran cambiado de país….

Gracias a ello, WDC está plagado de restaurantes etíopes y comer en ellos es toda una experiencia si no se ha probado antes. Aquí hablaré de mi preferido, Meskerem, que además cuenta con la ventaja de estar rodeado de bares en los que después tomarse una copa.

Lo típico de aquí es un guiso ya sea de carne (pollo, cordero o ternera, nunca cerdo) o de verduras que se planta en una mesa bajita y es ayudándose del pan (con aspecto de callo) con el se cogen los trozos del guiso. El pan es de teff, un cereal parecido a la quinoa aunque algo más amargo. Es tradición etíope el ser generosos en las raciones así que hay que ir con hueco suficiente.

Podría estar hablando de restaurantes en WDC hasta la eternidad pero lo dejaré para una próxima vez, que será pronto!

5461 Total Views 1 Views Today

10 thoughts on “Washington DC. Restaurantes para la primera vez

  1. Hola Marta… Do you remember me?

    Ay cariño, creo que el restaurante etíope es aquél al que me llevaste la única vez que compartimos una noche tú y yo solas sin parar de beber cerveza….. Qué bien lo pasamos, verdad?

    Anyway, te felicito por tu blog y te mando un beso enorme desde Madrid. Gracias por haberme hecho volver a esa ciudad en la que tan feliz fui…

    Que te como,

    Isabel

    • Qué recuerdos!! Tú y yo podemos dar fe de la marcha que tiene esa zona; si no nos llega a amanecer todavía seguimos allí!
      Un beso inmenso mi querida amiga!

  2. My dios, MD en los sms, Que recuerdos, Tbone….

    Has definido muy bien la ciudad y…casi extrapolando el país, esa linea divisioria entre los que existen y los que no, los que tienen y los que sobreviven, que rara vez, ni por unos, ni por otros, se traspasa.

    Una ciudad para fluir, bucolica-campestre, pero heart of the empire y por ello, mas que interesante…..

    • A todos los que hemos pasado por allí nos quedan recuerdos que creo que permanecerán toda la vida. Y ya ni te cuento del Tbone….

  3. Ufffffff! Esto ha sido un golpe bajo! Revival total que me ha puesto ñoña….. Bueno, estuvo bien mientras duró y mil vueltas da la vida…..
    Gracias por escribir “tan lindo”. Besos fuertes.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>